A las 7 de la noche, el autobús en el que viajaba la pintora mexicana Frida Kahlo (1907-1954) colisionó contra un tranvía en la Ciudad de México. Como consecuencia del violento choque, la artista (de 19 años) sufrió heridas y fracturas mortales que la postró a la cama durante un mes. Salió del coma en el que sobrevivió con la columna vertebral rota, la clavícula, las costillas, la pelvis, la pierna y el pie derecho fracturados en diversos lugares. Luego de haber estado internada tres meses, sufrió una serie de operaciones y en sus ratos libres solía pintar su retrato.
Una frase que ella escribió fue: “Nunca pensé en la pintura hasta que tuve que guardar cama a causa de un accidente automovilístico. Me aburría muchísimo ahí en la cama con una escayola de yeso (…), y por eso decidí hacer algo”, diría luego. Y agregaría en otra ocasión: “Yo sufrí dos accidentes graves en mi vida, uno en el que un autobús me tumbó al suelo…El otro accidente es Diego (Rivera)”.
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